El ladrón malo y el ladrón bueno

Autor : Paco Martin Fecha publicación : Agosto 28, 2008
Categoría : Paco escribe

EN ALGUNA ALDEA INNOMBRABLE DE LA IRAK ACTUAL OCUPADA

-¡No quiero morir!… ¡No quiero morir!
-Yo tampoco…
-Lo dices como si no lo sintieses…
-He dicho que yo tampoco quiero morir.
-Tengo miedo, mucho miedo…
-Yo también, pero no me preocupa ya eso, sino lo que viene después.
-¡Y que demonios viene una vez nos hayan matado!
-No lo se, porque nadie lo sabe… Nadie nos obligó a venir aquí, bueno nadie pero algo…
-¡Vaya!… y que es ese algo.
-Lo sabes mejor que yo, el dinero. No vinimos aquí a cambio de nada. Estamos condenados porque nuestra ambición, que es la ambición de la mayoría. Compramos nuestra vida, a cambio, … a cambio de estar encerrados antes de ser degollados.
-¡No quiero morir!
-¿Sabes? me acuerdo de cuando era niño, joven, de un parque, eran otros tiempos. Ni por asomo pensé podía acabar así. No odio a quien nos va a matar. Porque nosotros también les hemos matado a sus esposas, a sus hijas, a sus madres, a sus viudas. ¿Que harías tu?… si te hiciesen eso. Si entrasen en tu casa y te despojasen de lo que tienes. En el fondo reaccionarias como ellos. No digo que esta pobre gente no sean diablos, pero ellos se defienden, porque toda persona tiene derecho a defenderse, cuando…. cuando se le ataca, o se le hiere.
-No me vengas con filosofía a estas horas de la vida.
-Intento entender, y pensar en uno mismo es el principio de comprenderse por dentro. ¿Sabes? Cuando nos grababan el video para presionar a nuestro gobierno yo miraba a la cámara. Miraba porque si ve eso la gente que me quiere, será mi despedida. Le estaba diciendo que vaya donde vaya, les seguiré mirando, y ayudando para acertar donde yo me equivoqué, resurgir donde a mi me acorralaron.
-Y ahora me dirás aquello de “te prometo que hoy estarás conmigo en el paraíso”, no saques monsergas.
-No. no te lo digo a ti, porque eres mi amigo, porque eres mi compañero a la vez que mi cómplice. Te imploro que digas… “no se haga mi voluntad, sino cambies la voluntad que hay, por la voluntad mas justa, que lo que quites sacies, que lo que condenes salves, que nos pongas a todo a tu derecha, y que el mundo, todos los hombre, tenga una misma voz, y una misma conciencia”.
-No moriré con el nombre de ningún dios en mis labios…
-Y sin embargo el mío, cuando le crucificaron lo hizo con el nombre de todos. De todos los hombres, de todas las épocas, de todos los rincones, en los suyos.
-¡No quiero morir!…¡No quiero morir!
-Yo tampoco, porque al menos intentaré como todos vivir para siempre….

Escucha
este post

Comentarios

Deje un comentario

Debe Loguinarse para dejar un comentario.